Desde el principio de los tiempos, el ser humano ha tenido la necesidad de expresarse corporalmente, utilizando movimientos que expresaban estados de ánimo y sentimientos. Estos movimientos se manifestaban en acontecimientos de carácter ritual tales como bodas, nacimientos y defunciones o en ceremonias con motivos relacionados con la caza, la guerra u otras de índole religiosa. Hoy no es muy diferente. Utilizamos la danza y el baile como ritual para expresar principalmente sentimientos de alegría, la llevamos a cabo en celebraciones de tipo formal o en reuniones.
Para poder bailar una canción hay que moverse al compás de la música. Un buen bailarín sabe hacerlo con canciones de cualquier tipo y estilos muy diferentes. Esto quiere decir que un requisito previo para poder bailar una canción es ser capaz de llevar el ritmo utilizando el movimiento corporal: solo con las piernas, con los brazos, la cabeza, utilizando el tronco, o combinando todos ellos para conseguir movimientos globales. Saber moverse adecuadamente con unos pasos apropiados a la música que escuchamos es esencial, pero estos movimientos no tendrían demasiado valor sin poseer cierto sentido del ritmo.
Aquí te dejo varias coreografías de diferentes ritmos y complejidades. Practícalas exagerando la expresión corporal y divirtiéndote mucho.
(Pincha en cada imagen para ver el vídeo correspondiente)
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